Vidrio rayado
Un rayón casi nunca obliga a cambiar el panel.
Cuchilla, mortero, izaje y limpieza abrasiva. Profundos y superficiales. El panel se instaló limpio: el rayón llegó después, durante la obra.
Qué lo causa
- Cuchilla y bisturí. Quitar pintura con filo deja marcas rectas y profundas.
- Mortero y estuco. El material fraguado se raspa mal y arrastra abrasivo.
- Limpieza contaminada. Agua sucia y trapo con arena: rayón fino en toda el área.
- Manipulación e izaje. Ajuste en obra: roce entre paneles y estructura.
Qué hacemos
Nosotros no rebajamos. Pulir es rebajar, y al rebajar queda una lente que se ve desde la calle. Acción química y física combinada: el rayón desaparece y el panel conserva sus propiedades originales. Se trabaja en sitio, sin desmontar la pieza.
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Lo que no tratamos
- Vidrio quebrado o fisurado — ahí sí hay que cambiar el panel.
- Rayón muy profundo junto al marco.
Decirlo antes evita una promesa que no se cumple.
Precio y plazo
Dependen del estado de la pieza y de dónde esté. No publicamos un número que después no se cumpla: mándenos una foto y le contestamos los dos, y si se recupera o si hay que cambiar el panel.